De la nada en la que mi corazón vaga,
sólo puedo rescatar un susurro cansado.
Un calor acompañante, fiel y dulce,
en este paseo por el tiempo perdido.
De la nada que alimenta mis días,
no escapan cantos de ilusión alguna,
ni de alegría despiadada o enfermiza,
sino lágrimas que ahogan mi mirada.
De la nada sólo escapo hacia otra nada.
1995
2 comentarios

Tú, que acertaste a naufragar en estas pàginas perdidas, quizás deberías saber... que todos mis invitados gozan aquí de las siguientes virtudes:

De la nada hemos venido, a la nada vamos, llegue aqui sin naa, he leído y no puedo decir que me voy sin nada……..saludos.
=D
Un saludo, Zarat.
:d
¿Quieres comentar algo?