Tú, que acertaste a naufragar en estas pàginas perdidas, quizás deberías saber... que todos mis invitados gozan aquí de las siguientes virtudes:
- La virtud de enriquecer libremente estos cuadernos con sus ideas en forma de palabras.
- La virtud de aplacar la soberbia voz de mi espíritu acallando el estruendo de mi ignorancia.
- Y, cómo no, la virtud de abandonar este rincón en el momento que les plazca.
A cambio, tan sólo les pido que no busquen lógica alguna en mis palabras.
Como hoy es martés, he decidido empezar el día con un fragmento de esta encantadora película para animar el día y ahuyentar a los malos espíritus. Uhhhhhhh.