- Tú, que acertaste a naufragar en estas pàginas perdidas, quizás deberías saber... -

María y los Honeckers en el Star Café

Viernes, 7 de Marzo de 2008 - Sección: Variettes | 9 comentarios

La primera vez que la oí cantar simplemente no me lo creía. Y es que ni su rostro angelical ni su talle menudo podían delatar la soberbia voz que esconde esta encantadora dama. Una voz llena de fuerza y dulzura al mismo tiempo. Una voz que crece desde lo frágil para alzarse poderosa en el momento adecuado. Un derroche controlado de energía y talento capitaneado por una exquisita técnica a la hora de manejar las notas en un alarde de virtuosismo de esos que dejan perplejo.

Os hablo de mi amiga María, cantante del grupo The Honeckers, para invitaros a verlos esta noche en el Star Café (c/ Serrano Jover, 5. Metro de Argüelles) a las 21.30 horas. Una cita más que recomendable para calentar la fría noche que a buen seguro nos deparará este viernes tan marziano. ‘Njoy!

Más información:
http://www.myspace.com/thehoneckers
http://www.starcafe.es

+ Mostrar comentarios



El sueño eterno de Endimión

Sábado, 1 de Marzo de 2008 - Sección: Variettes | 2 comentarios

La luna en eclipse total no será totalmente oscura, y esto es lo que hace que la tonalidad sea encantadora. La atmósfera de la Tierra desvía la luz solar hacia adentro de la sombra de nuestro planeta y sobre la luna. Esta luz adquiere un matíz rojo al viajar una larga distancia a través de nuestra polvorienta atmósfera, y por eso la luna parece de este color. Los ocasos en la Tierra lucen rojos por la misma causa.
- Nasa

La noche del pasado 20 de febrero tuvimos la oportunidad de contemplar un eclipse total de luna. Un acontecimiento mágico que ha alimentado los mitos populares desde los albores de la humanidad. Desafortunadamente, y aunque permanecí despierto con la intención de verlo, me despiste con otras cosas y finalmente me lo perdí.

Por suerte, siempre podemos contar con Internet para estos casos y, aunque está claro que no es lo mismo verlo en un vídeo que tener la oportunidad de contemplarlo en vivo, al menos, sí podemos consolarnos con las sugerentes imágenes que lo recrean. ¿Quién sabe? Con un poco de imaginación, algo de sugestión y una buena música de fondo quizás nos sea posible burlar a ese juez que llevamos todos dentro y que nos dicta lo que es real y lo que no: nuestra percepción.

Engaño o realidad, me gusta pensar que no es el Sol, sino Helios, quien oculta a Selene de nuestros ojos curiosos para que su hermana pueda tener un poco de intimidad en su descenso a la cueva del monte Lamos, donde espera su amante dormido.

+ Mostrar comentarios



El Diablo y Daniel Johnston

Miércoles, 27 de Febrero de 2008 - Sección: Un poco de música | Sin comentarios

Creo en Dios y creo realmente en el Diablo. De verdad existe un diablo, y conoce mi nombre.
- Daniel Johnston

Al fin he podido ver el documental sobre Daniel Johnston (The Devil and Daniel Johnston) que me habían recomendado mis hermanos Javi y Oscar. Y, bueno, la verdad es que el tío tiene una historia de lo más curiosa, aunque me cuesta mucho entender el crédito que se le da desde un punto de vista puramente musical. Eso por no hablar de la comparación que hacen de su talento con el de Brian Wilson. Algo que se me antoja tan demencial como equiparar la inteligencia de Einstein con la de un vulgar idiota. Pero, bueno, Daniel no tiene la culpa de esa comparación.

Supongo que este tipo de colgaos son personajes muy cool para aquellos que valoran las obras teniendo en cuenta la vida de sus autores. Por mi parte, siempre he huido de eso, pues tengo muy claro que la obra debe ser autosuficiente y no depender en modo alguno del autor o de su vida. Así, contemplando la obra de Daniel Johnston, lo único que aprecio son canciones sencillas hasta rozar la estupidez, aunque con un marcado talento lírico. Sin embargo, y en mi humilde opinión, nada que justifique su culto por parte de gente cuya obra respeto tanto como Sonic Youth, Kurt Cobain o el mismísimo Tom Waits. Si he de ser sincero, creo que dicho culto no es más que una forma de apoyar a un personaje simpático y, al mismo tiempo, protestar contra el star-system (del que ellos mismo forman parte, pero bueno).

De todos modos, es posible que yo no tenga la sensibilidad suficiente para apreciar su talento o que simplemente tenga la mente cerrada. Es lo que tiene ser un paleto de provincias.

P

Os dejo con un vídeo de la canción que más me ha gustado:

Adiós, amiga

Jueves, 21 de Febrero de 2008 - Sección: Variettes | 5 comentarios

Pues sí, se ha ido mi amiga más íntima. Una amiga fiel que me ha acompañado en los mejores y peores momentos durante los últimos 17 años de mi vida. Siempre de mi lado, incondicional, contemplando el discurrir de mis días sin una sola protesta. Incluso cuando, idiota de mí, la desterré de mi vida durante muchos años. Y ahora ya no está. Se ha ido.

Pero dejadme que os cuente cómo la conocí…

Acababa de cobrar mi primer sueldo (35.000 pesetas) y tenía muy claro en qué quería invertir el dinero: una guitarra eléctrica. Así que había pasado la tarde entera viendo guitarras en la zona de Ópera. Sin embargo, no había conseguido encontrar ninguna que cumpliera con mis expectativas y, además, encajara en mi bajo presupuesto. Algo nada fácil, creedme, porque por ‘35 talegos’ era muy difícil pillarse una eléctrica decente por aquella época. Así que, desanimado ya, y justo cuando empezaba a sopesar la idea de volverme a casa y esperar un par de meses más para ahorrar algo más de dinero, justo entonces, fue cuando la ví.

Estaba colgada en una de las paredes de la tienda Garrido-Bailén, ni siquiera estaba en el escaparate y, sin embargo, captó toda mi atención. Era una guitarra elegante, serena y clásica; y, al mismo tiempo, desafiante. En fin, era mi guitarra. Estaba hecha para mí. Y lo mejor de todo es que no era una guitarra eléctrica, ¡¡¡sino una guitarra acústica!!!

Así que no me lo pensé dos veces, entré en la tienda y le pregunté al encargado si podía probar la guitarra. Él la descolgó, la puso en mis manos y me invitó a tocarla advirtiéndome de que no era una gran guitarra: “No está mal, pero las tengo mucho mejores“. Puede que el encargado supiera mucho de guitarras, pero desde luego no tenía ni idea de la relación entre un músico y su instrumento. Un vínculo invisible y probablemente incomprensible que une un simple objeto a un alma para trascender a una única voz y, al mismo tiempo, a una voz única. Porque en el momento que la rodeé con mis brazos por primera vez, supe que no se trataba simplemente de una guitarra, sino de mi guitarra… de mi propia voz.

28.000 por la guitarra
+3.500 por una pastilla externa
+1.800 por la funda
————-
33.300 Total

Ya era mía. A partir de ahí, qué decir. Ha recorrido conmigo miles de kilómetros. Ha vivido conmigo cientos de aventuras. Se ha deslizado por la nieve de la montaña y se ha empapado con la arena del mar. Ha reído conmigo mis alegrías y ha llorado conmigo mis penas. Como anécdota, os puedo contar que al comprarla tenía las yemas de mis dedos llenas de microcortes debido a mi trabajo y, al ser la cuerdas de la acústica de acero, las heridas se abrían por decenas empapando el mástil de la guitarra con mi propia sangre a medida que tocaba. Y, sin embargo, ¿cómo parar de tocarla? Simplemente, no podía evitarlo.

Era tal el cariño que demostraba por mi guitarra que mi madre incluso decía que la quería más que a ella y, bueno, aunque es obvio que nunca fue así, supongo que su frase es bastante descriptiva. Y es que es enorme el cariño que le he llegado a coger a ese maravilloso pedazo de madera que escondía dentro un duende que el encargado de la tienda no podía ver. Un duende que se encargaría de mantener mi pasión por la música viva, incluso cuando dicha pasión había desaparecido… aparentemente.

Por fortuna, un día desperté de un prolongado letargo y corrí en su busca. ¡¡¡Mi guitarra llevaba años en el trastero!!! ¿En qué demonios estaba yo pensando para olvidarme de ella? ¿En el trabajo? ¿En mi empresa? ¿En hacerla funcionar? Pero, ¿cómo voy a pensar en hacer funcionar una empresa si yo mismo no funciono? Necesito mi guitarra, mi música. Esa que no vale nada para nadie pero que es tan importante para mí, porque independientemente de lo que pase a mi alrededor, con ella, yo soy feliz. No necesito más. No necesito público. No necesito aprobación. Todo está bien.

¿Y sabéis quien me ayudó a entender eso? Pues, aunque os parezca una chorrada, fue el duende que se esconde en mi guitarra. Esa ha sido su misión conmigo: estar pendiente de mí hasta que recobrara la cordura. Y, sí, he dicho cordura. Porque hay que estar muy loco como para abandonar algo que te apasiona tanto. Y, dejadme que os diga, que cumplió su misión con creces.

Epiphone

Tocando mi flamante Epiphone con César en el parque de los Hollywood. Hace siglos ya…

Pero os preguntaréis qué leches ha sido de mi querida guitarra, ¿verdad? Bueno, aquí es donde vienen las buenas noticias. Se la he regalado a la persona más indicada para recibirla (por muchas razones): mi hermano Oscar. Porque de verdad creo que nadie como él podrá ser capaz de disfrutarla tanto como hice yo. Y es así como ese querido duende me ha hecho su último guiño: permitiéndome ofrecer el regalo perfecto a la persona más indicada en el momento adecuado. Mi hermano Oscar y mi guitarra. Por el amor de dios, ¡qué gran pareja!

Así que estoy muy feliz por ello, porque muchas veces he sentido no ser un buen músico para estar a su altura. De hecho, recuerdo el día que Jerónimo Maya (guitarrista de flamenco) estuvo en mi casa y la tocó un rato. Él no lo sabe, pero me emocionó tremendamente que la tocara con sus dedos de oro porque, al fin, mi guitarra era tocada por un maestro. Algo que yo no le había podido dar.

Sin embargo, mi guitarra no es una guitarra para maestros. Y no me importa, porque creo que cumple con una misión mucho más importante: la de iniciar en la música a futuros maestros. Una virtud que no se reconoce a esos instrumentos baratos que tan a menudo son tratados con desprecio. Una virtud que les hace tremendamente nobles y de un enorme valor, independientemente de su precio.

Así que me llena enormemente de paz saber que ahora mi guitarra será tocada de nuevo por un aprendiz. Saber que será abrazada por unas manos llenas de ilusión que buscarán en ella la música que siempre han soñado tocar. Me encanta tener la certeza de entregarla a una persona que ama profundamente la música y que se emocionará al aprender con ella una nueva canción o al descubrir que también él es capaz de tocar y cantar a la vez… como me pasó a mí mismo hace ya tanto tiempo.

Adiós, amiga. Has sido la mejor guitarra del mundo. Ahora tú y tu duende os váis con alguien que os merece.

Gracias por todos estos momentos.

P.D.: Y, por último, para la única persona que siempre (y digo siempre con toda intención) se ha preocupado por si seguía tocando la guitarra y que siempre me ha animado a no abandonarla- quizás porque él siempre ha sabido lo importante que es para mí: mi amigo César.

Perdona el sonido, tío, está grabado con un micro muy cutre y, por supuesto, perdona mi terrible voz, jeje, ya sabes que siempre he cantado como el culo, pero es una versión de los Doors, joder, ¿cómo no te iba a gustar?

)

Gracias también a ti, mi buen amigo.

+ Mostrar comentarios



Law sa llah

Lunes, 18 de Febrero de 2008 - Sección: Variettes | Sin comentarios

A punto está de escaparse ya el día. Un día terriblemente largo e intenso que comenzó para mí ayer Domingo por la mañana. Un Domingo tortuoso que no era si no el preludio de una mañana de lunes ajetreada, de una tarde emocionante y de una noche llena de pasión.

Ahora, con la vista un tanto borrosa ya por el cansancio, he decidido dar mi adiós a este día tan especial dejando aquí la huella de un día imborrable en mi memoria. Porque hoy ha sido uno de esos días que sabes que formarán parte de ti para siempre. Uno de esos días en los que miras al mundo desafiante y te permites la osadía de ser de verdad tú mismo.

Pero, claro, qué sentido tienen todas estas palabras para quien ha extraviado su atención en el olvidado rincón donde habitan mis silencios. Supongo que ninguno. Y, sin embargo, resulta difícil explicar el enorme sentido que tienen para mí en estos momentos. Así que aquí las dejo ahora para que “se hundan o naveguen” en la eterna deriva del tiempo y, sin más, me retiro a dormir… con el cuerpo derrotado y el espíritu lleno de aliento.

Hasta mañana.

Luces y sombras en San Valentín

Jueves, 14 de Febrero de 2008 - Sección: Variettes | 4 comentarios

Aprovechando que mi amigo Nacho me ha pedido que le pasara una lista con los documentales más interesantes que he visto últimamente, he decidido publicar aquí la lista por si a alguien más le interesa.

Eso sí, antes de nada, me gustaría invitaros a dudar de todo lo que dichos documentales puedan decir. Y es que, de un tiempo a esta parte, los documentales han perdido gran parte de su espíritu básicamente divulgativo para pasar a ser puro merchandising y, en muchos casos, pura propaganda interesada. Así que os recomiendo no dar por sentado que todo lo que dicen es verdad y, en los casos en los que algo os impacte especialmente, os invito a contrastar la información antes de formular un juicio al respecto.

Quizás os preguntéis por qué os invito a ver unos documentales a los que yo mismo apenas concedo credibilidad. Bueno, la respuesta es sencilla. Personalmente, creo que el mensaje que nos llega de la ciencia al público general está cada vez más intoxicado por discursos pseudocientíficos que tratan de tergiversar los conocimientos científicos para ofrecer posibles interpretaciones alternativas de la realidad, es decir, una especie de mensaje místico capaz de saciar el vacío espiritual que aqueja a muchos seres humanos.

Ante tal amenaza, creo que la mejor respuesta es precisamente su divulgación ofreciendo, al mismo tiempo, alternativas realmente científicas al respecto. A partir de ahí, que cada cual elija el color de la pastilla que más le guste. Yo, por mi parte, reconozco que el discurso puramente científico me resulta tremendamente emocionante y con eso tengo bastante, pero no por ello me niego a escuchar interpretaciones más ‘poéticas’ de la realidad. Lo único verdaderamente importante, en mi opinión, es saber discernir entre la maravillosa realidad que nos rodea y el no menos fascinante mundo de los sueños.

Empezaré con los que me resultan menos fiables:

—– What the bleep do we know?

—– El secreto: ( documental online )

—– Fastwalkers:( documental online )

Más fiables:

—– Zeitgeist:( documental online )

—– Estuve muerto (Documentos TV):( documental online )

—– Homo futurus:( documental online )

Y, finalmente, los más creíbles e interesantes en mi opinión:

—– Universo elegante (en inglés):( documentales online )

—– Neo-Darwinism Lecture by Richard Dawkins (en inglés):( documental online )

—– The century of the self (en inglés):( documental online )

Lamentablemente, los más recomendables están en inglés y, bueno, entiendo que tragarse un documental de iniciación a la mecánica cuántica en un idioma que no dominas perfectamente sea algo más que arriesgado, pero, aún así, he decidido ponerlos por si algún valiente se decide a intentarlo. Seguro que merece la pena.

“Hay una diferencia mayor entre un hombre que sabe Mecánica Cuántica y otro que no, que entre un ser humano que no sabe Mecánica Cuántica y los otros grandes simios”.

Murray Gell-man (Premio Nóbel de Física en 1969).

Da que pensar, ¿verdad? Have phunk!!! )

+ Mostrar comentarios



Espartaco

Miércoles, 6 de Febrero de 2008 - Sección: Pasajes de la historia | 2 comentarios

En el año 71 adC, en Apulia, se libró la última batalla (batalla del Rio Silario). Espartaco decidió combatir a pie con todos los demás. Los esclavos, dispuestos a vender cara su derrota, pelearon desesperadamente, pero no pudieron resistir la superioridad de las legiones romanas. 60.000 esclavos, entre ellos Espartaco, cayeron en la batalla. No se pudo localizar el cadáver de Espartaco.

Los romanos hicieron 6.000 prisioneros, y decidieron dar al mundo una lección: todos los esclavos prisioneros fueron crucificados a lo largo del tramo de la Vía Appia entre Capua y Roma.

Espartaco

- Para escuchar el capítulo sólo hay que pinchar el botón de ‘play’ y esperar unos instantes.
- Para descargarlo a tu ordenador, pincha aquí: descargar archivo.

+ Mostrar comentarios



Zeitgeist: una historia de manipulación, división y miedo

Viernes, 1 de Febrero de 2008 - Sección: Escupiendo al viento | Sin comentarios

Zeitgeist: expresión del idioma Alemán que significa “el espíritu (Geist) del tiempo (Zeit)”. Denota el clima intelectual y cultural de una era.

Hace unas semanas, discutía con mi amigo Nacho sobre la historicidad de Jesucristo. Yo defendía que dicho personaje pertenecía únicamente a la mitología cristiana, que no había una sola prueba que probara su existencia y que, por lo tanto, no estaba reconocido como personaje histórico.

Dicho debate se extendió a mi amiga Susana, quien apoyaba la misma postura que Nacho. Así que, tras investigar un poco al respecto y descubrir mi error, he querido aprovechar esta ocasión para darles la razón a ambos en ese punto y desdecirme de mis palabras, ya que dicho personaje sí parece estar reconocido mayoritariamente por los medios académicos como personaje histórico.

Dicho esto, e independientemente de mi opinión al respecto, me gustaría invitaros a ver un documental que me recomendó hace un tiempo mi hermano Javi y sobre el que no me explayaré en absoluto. Tan sólo os invito a verlo. Nada más.

Zeitgeist en español:

http://www.stage6.com/user/Dama_Blanca/video/2170817/Zeitgeist

El último rey de Escocia

Lunes, 28 de Enero de 2008 - Sección: Variettes | 2 comentarios

Cuando me giré buscándole con la mirada, no esperaba encontrar a un hombre tan alto. Esa fue mi primera impresión de él: “Vaya, qué tío tan alto”. Y no es que yo sea una persona especialmente baja, ya que mido uno ochenta, pero él escocés de quien os hablo es una de esas personas que hacen bajito a casi cualquiera. Por cierto, no quiero citar su verdadero nombre, así que le llamaré… Duncan.

Mientras cruzaba la calle para encontrarme con él, se giró hacia mí con una enorme sonrisa. Me acababa de reconocer, y no tardó mucho en regalarme su bienvenida: “Hi, David. I’m Duncan (Hola, David. Soy Duncan).” Ya junto a él, mientras estrechabamos nuestras manos, me percaté del peculiar brillo de sus claros ojos azules. Un fulgor apagado que no conseguía ocultar la sombra de una tristeza prolongada. Sin embargo, dicho brillo era aún muy capaz de iluminar un gesto bonachón de esos que no engañan. Además, el contraste con su pelo canoso, enriquecía su aspecto alegre y jovial, dotándole de cierto aire de señorial… de nobleza. “Parece un actor americano de las películas antiguas. Me recuerda a James Stewart”, pensé.

Me había citado con él en la plaza de Ópera porque ambos ibamos a acudir a la misma fiesta, pero él acababa de llegar a Madrid y no conocía a nadie. Tampoco hablaba español y, aunque quizás me equivoque en esto, creo que la idea de ir con alguien joven le ayudaba a sentirse menos extraño en una fiesta para la que él quizás se sentía un tanto mayor ya. Al fin y al cabo, Duncan tiene 52 años y, no nos engañemos, a esa edad seguro que a todos nos asaltaría la duda de ser demasiado mayor para la fiesta. Por suerte, el ambiente que nos esperaba no invitaba a uno a sertirse un extraño.

Un rato más tarde, tras contarme un poco de su vida y alguna curiosidad tal como que sus antepasados directos fueron una vez reyes de Escocia, se perdía entre la multitud de la fiesta dejándome a solas con dos amigas con las que había quedado. Y es que mis amigas no hablaban inglés y además demostraban tener un especial interés en mí, así que debió pensar que no terminaba de encajar en esa situación. Antes de irse, puso su mano sobre mi hombro, me miró con una sonrisa complice y dijo: “They are gonna kill you. (Van a acabar contigo).”

No le volvería a ver hasta un par de horas más tarde, cuando, estando con otro grupo de amigas, se acercó a mí para saludarme. Su rostro, ya enrojecido por el alcohol, había tornado su expresión bonachona en la imagen de un niño pícaro con ganas de hacer alguna gamberrada. Yo le invité a sentarse con nosotros y, como era de esperar, no tardó mucho en acosar a mis amigas. Ante la creciente incomodidad de ellas y como nexo de unión entre ambas partes, tuve que reprenderle por ello. No de manera directa, sino sugiriéndole que había de cambiar su forma de seducir a las mujeres españolas: “Treat them like cats, Duncan. Don’t push them. If they like you, they will let you know. Just wait for the signal. (Trátalas como gatos. No las presiones. Si les gustas, te lo harán saber. Tan sólo espera la señal.)”

Él me miró como un niño avergonzado. Sabía cuál era el verdadero significado de mis palabras y me agradeció que hubiera sido tan cortés al reprenderle de esa manera. También me confesó que nunca había sabido cómo conquistar a las mujeres y que eso le había llevado a estar solo en la vida. Visiblemente emocionado, me contó cómo las dos mujeres de su vida, a las que había amado profundamente, le habían rechazado. Cuando no pudo contenerse más, rompió a llorar. Al ver las lágrimas caer de sus ojos azules, supe que me encontraba ante un hombre que sentía que había perdido su oportunidad en la vida. Yo no sabía muy bien cómo consolarle y le dije que al menos lo había intentado y que debía sentirse orgulloso de ello. Por suerte para mí, en ese momento comenzó a sonar el ‘Boys don’t cry’ (Los chicos no lloran) de los Cure, así que ambos nos echamos a reir.

Cuando paramos de reir, él se inclinó hacia mí y me pidió disculpas por haberse echado a llorar. Yo le dije que no se preocupara, que no tenía por qué disculparse. Y añadí: “Boys don’t cry, Duncan. But men do. (Los chicos no lloran, Duncan. Pero los hombres sí.)”

Os aseguro que la sonrisa que me devolvió tardará mucho tiempo en borrarse de mi memoria.

Love will tear us apart (Que el amor nos haga trizas) - Joy Division

When routine bites hard
And ambitions are low
And resentment rides high
But emotions won’t grow
And we’re changing our ways
Taking different roads
Love, love will tear us apart again

Why is this bedroom so cold?
You turned away on your side
Is my timing that flawed?
Our respect runs so dry
Yet there’s still this appeal
That we’ve kept through our lives
Love, love will tear it apart again
Love, love will tear it apart again

You cry out in your sleep
All my feelings exposed
And there’s a taste in my mouth
As desperation takes hold
Yet, that something’s so good
Just can’t function no more, when
Love, love will tear us apart again
Love, love will tear us apart again

+ Mostrar comentarios



Roy Orbison - In dreams

Sábado, 12 de Enero de 2008 - Sección: Un poco de música | 3 comentarios

De toda memoria, sólo vale el don preclaro de evocar los sueños.” - Antonio Machado

Dejadme que hoy le ponga banda sonora a mi pasado más reciente con la melancólica voz de Roy Orbison, porque hoy necesito inundar estas páginas de añoranza y tristeza. Algo para lo que he querido rescatar ‘In dreams’, una conmovedora canción con la que abandonarme a ese reino interior donde la imaginación pinta de blanco la cruda realidad para trazar sobre ella una realidad más bella. Supongo que es así como siempre, desde muy niño, he conseguido liberarme de las emociones negativas que poblaban mi alma. Ya sea convirtiéndolas en música, en palabras o, simplemente, cantándolas lejos de mí. Así pues, dejadme que hoy también aleje mi pesar de esta manera.

Además, a los que os sintáis dispuestos a acompañarme en este momento de redención, os invito a escuchar esta canción apropiándonos de sus palabras para dotarle de un sentimiento de dolor aún más profundo. Manteniendo las palabras, eso sí, pero cambiando su destinatario.

Y es que esta canción, que nos habla de un amor que sólo es posible en el jardín en el que brotan nuestros sueños, ofrece una interpretación bien distinta al ponernos en la piel de Roy Orbison quien, poco tiempo después de grabarla en 1963, perdería a su esposa Claudette tras un accidente de moto en 1966 y, un par de años más tarde, a sus dos hijos en un incendio. Supongo que para el bueno de Roy, sería poco menos que imposible escuchar esta canción sin teñir su significado con el amargo sabor de su tragedia personal. Es fácil, pues, imaginarle escondido tras sus eternas gafas negras evocando la sentida presencia de su familia perdida.

Al menos, los seres humanos hemos sido bendecidos con el don para evocar nuestros anhelos y, afortunadamente, nunca nada podrá robarnos el inmenso tesoro de nuestros sueños.

En sueños

Un duende burlón al que llaman Hombre del Saco (*)
se cuela de puntillas en mi habitación cada noche
para cegarme con su polvo de estrellas y susurrarme:
‘Vete a dormir. Todo va bien.’

Cierro mis ojos, y entonces me alejo.
En la magia de la noche, evoco una oración
silenciosa tal y como hacen los soñadores.
Y me duermo para soñar, para soñar contigo.

En sueños paseo contigo. En sueños hablo contigo.
En sueños eres mía todo el tiempo.
Juntos, en sueños, en sueños.

Pero justo antes del amanecer, me despierto y no estás.
No puedo evitarlo, no puedo evitarlo, por más que llore.
Pues te recuerdo diciéndome adiós.


Qué pena que algo tan bello sólo pase en mis sueños.
Sólo en sueños. En maravillosos sueños.

* Literalmente, Mr Sandman. Sería el equivalente a nuestro Hombre del Saco en la cultura anglosajona, a diferencia que Mr Sandman (el Hombre de Arena) arrojaba arena a los ojos de los niños que no se dormían.

In dreams

A candy-colored clown they call the Sandman
tiptoes to my room every night.
Just to sprinkle stardust and to whisper:
‘Go to sleep. Everything is alright.’

I close my eyes, then I drift away.
Into the magic night, I softly say
a silent prayer like dreamers do.
Then I fall asleep to dream my dreams of you.

In dreams I walk with you. In dreams I talk to you.
In dreams youre mine all of the time.
We’re together in dreams, in dreams.

But just before the dawn, I awake and find you gone.
I can’t help it, I can’t help it, if I cry.
I remember that you said goodbye.

It’s too bad that all these things
can only happen in my dreams.
Only in dreams, in beautiful dreams.

+ Mostrar comentarios



Feed: RDF · RSS · RSS2 · Atom
Diseño del tema para WP por Lautreamont - ISBN: 27-09-74-2006