Llevaba un tiempo con la idea de hacer un videomontaje con esta poesí­a, tan actual a pesar de tener más 40 años, de Allen Ginsberg y la canción homónima de Tom Waits junto con una recopilación de imágenes de las numerosas barbaridades que el gobierno norteamericano ha estado perpetrando impunemente en los últimos 100 años (con eso me basta y sobra), pero la verdad es que ni tengo tiempo ni creo que vaya a tener ganas de hacerlo en un futuro cercano.

En cualquier caso, y aprovechando que acabo de encontrar un ví­deo en Youtube con imágenes de Ginsberg y con la poesí­a recitada por el propio Ginsberg sobre las notas de la canción anteriormente citada de Tom Waits, me he decidido a incluir la transcripción de la poesí­a completa junto al ví­deo. Además, para los que no se os de bien el inglés, me he tomado la libertad de traducirla. Y no me enrollo más. Espero que os guste.

“America” por Allen Ginsberg.

Imagen de previsualización de YouTube

America, I’ve given you all and now I’m nothing.
America, two dollars and twenty-seven cents. January 17, 1956.
I can’t stand my own mind.
America, when will we end the human war?
Go fuck yourself with your atom bomb
I don’t feel good don’t bother me.
I won’t write my poem till I’m in my right mind.
America, when will you be angelic?
When will you take off your clothes?
When will you look at yourself through the grave?
When will you be worthy of your million Trotskyites?
America, why are your libraries full of tears?
America, when will you send your eggs to India?
I’m sick of your insane demands.
When can I go into the supermarket and buy what I need with my good looks?
America, after all it is you and I who are perfect not the next world.
Your machinery is too much for me.
You made me want to be a saint.
There must be some other way to settle this argument.
Burroughs is in Tangiers I don’t think he’ll come back it’s sinister.
Are you being sinister or is this some form of practical joke?
I’m trying to come to the point.
I refuse to give up my obsession.
America, stop pushing I know what I’m doing.
America, the plum blossoms are falling.
I haven’t read the newspapers for months, everyday somebody goes on trial for
murder.
America, I feel sentimental about the Wobblies.
America, I used to be a communist when I was a kid and I’m not sorry.
I smoke marijuana every chance I get.
I sit in my house for days on end and stare at the roses in the closet.
When I go to Chinatown I get drunk and never get laid.
My mind is made up there’s going to be trouble.
You should have seen me reading Marx.
My psychoanalyst thinks I’m perfectly right.
I won’t say the Lord’s Prayer.
I have mystical visions and cosmic vibrations.
America, I still haven’t told you what you did to Uncle Max after he came over
from Russia.

I’m addressing you. Are you going to let our emotional life be run by Time Magazine?
I’m obsessed by Time Magazine. I read it every week.
Its cover stares at me every time I slink past the corner candystore.
I read it in the basement of the Berkeley Public Library.
It’s always telling me about responsibility. Businessmen are serious. Movie
producers are serious. Everybody’s serious but me.
It occurs to me that I am America.
I am talking to myself again.

Asia is rising against me.
I haven’t got a chinaman’s chance.
I’d better consider my national resources.
My national resources consist of two joints of marijuana millions of genitals
an unpublishable private literature that goes 1400 miles and hour and
twentyfivethousand mental institutions.
I say nothing about my prisons nor the millions of underpriviliged who live in
my flowerpots under the light of five hundred suns.
I have abolished the whorehouses of France, Tangiers is the next to go.
My ambition is to be President despite the fact that I’m a Catholic.

America, how can I write a holy litany in your silly mood?
I will continue like Henry Ford my strophes are as individual as his
automobiles more so they’re all different sexes
America, I will sell you strophes $2500 apiece $500 down on your old strophe
America, free Tom Mooney
America, save the Spanish Loyalists
America, Sacco and Vanzetti must not die
America, I am the Scottsboro boys.
America, when I was seven momma took me to Communist Cell meetings they
sold us garbanzos a handful per ticket a ticket costs a nickel and the
speeches were free everybody was angelic and sentimental about the
workers it was all so sincere you have no idea what a good thing the party
was in 1935 Scott Nearing was a grand old man a real mensch Mother
Bloor made me cry I once saw Israel Amter plain. Everybody must have
been a spy.
America, you don’re really want to go to war.
America, it’s them bad Russians.
Them Russians them Russians and them Chinamen. And them Russians.
The Russia wants to eat us alive. The Russia’s power mad. She wants to take
our cars from out our garages.
Her wants to grab Chicago. Her needs a Red Reader’s Digest. her wants our
auto plants in Siberia. Him big bureaucracy running our fillingstations.
That no good. Ugh. Him makes Indians learn read. Him need big black niggers.
Hah. Her make us all work sixteen hours a day. Help.
America, this is quite serious.
America, this is the impression I get from looking in the television set.
America is this correct?
I’d better get right down to the job.
It’s true I don’t want to join the Army or turn lathes in precision parts
factories, I’m nearsighted and psychopathic anyway.
America, I’m putting my queer shoulder to the wheel.

——————————

América, te lo he dado todo y ahora no soy nada.
América, dos dólares y veintisite centavos. 17 de Enero de 1956.
No aguanto mi propia mente.
América, ¿Cuándo pondremos fin a la guerra entre seres humanos?
Que te jodan a ti y a tu bomba atómica.
No me siento bien, no me molestes.
No pienso escribir este poema hasta que esté cuerdo.
América, ¿Cuándo nos portaremos bien?
¿Cuándo vas a desnudarte?
¿Cuándo vas a mirarte a través de la tumba?
¿Cuando serás merecedora de tu millón de trotskistas?
América, ¿Por qué están llenas de lágrimas tus bibliotecas?
América, ¿Cuándo enviarás tus huevos a India?
Estoy harto de tus absurdas exigencias.
¿Cuándo voy a poder ir al supermercado y comprar lo que necesite con mi cara bonita?
América, después de todo, somos tú y yo los que somos perfectos, y no el otro mundo.
Tu maquinaria es demasiado para mí­.
Me haces querer ser un santo.
Debe haber otra manera de poner fin a esta discusión.
Burroughs está en Tánger y no creo que vuelva. Serí­a demasiado perverso.
¿Acaso tratas de ser perversa o es sólo una broma de mal gusto?
Intentaré ir al grano.
Rechazo renunciar a mi obsesión.
América, deja de presionarme. Sé lo que estoy haciendo.
América, las flores del ciruelo están cayendo.
No he leí­do los periódicos durante meses, cada dí­a alguien es juzgado por asesinato.
América, me solidarizo con los sindicalistas.
América, cuando era niño era comunista y no me arrepiento.
Fumo marihuana siempre que tengo la oportunidad.
Me siento en mi casa durante dí­as enteros contemplando las rosas en el armario.
Cuando voy al Barrio Chino me emborracho y nunca me acuesto con nadie.
Estoy convencido de que van a haber problemas.
Me deberí­as haber visto leyendo a Marx.
Mi psicoanalista cree que estoy perfectamente bien.
No pienso rezar el Padrenuestro.
Suelo tener visiones mí­sticas y vibraciones cósmicas.
América, aún no te he dicho nada sobre lo que le hiciste a Tí­o Max cuando volvió de Rusia.

Estoy hablando contigo.
¿O acaso vas a permitir que nuestra vida emocional sea dirigida por la revista Time?
Estoy obsesionado con la revista Time. La leo cada semana.
Su portada me mira cada vez que giro la esquina de la tienda de golosinas.
La leo en el sótano de la biblioteca pública de Berkley.
Siempre me habla sobre responsabilidad. Los hombres de negocios son serios. Los productores de pelí­culas son serios.
Todo el mundo es serio menos yo.
Y me da por pensar que yo soy América.
Estoy hablando solo otra vez.

Asia se alza contra mí­.
No tengo la más mí­nima opción.
Será mejor que tenga en cuenta mis recursos nacionales.
Mis recursos nacionales consisten en dos porros de marihuana, millones de genitales, un literatura privada no publicable que va a 1400 millas por hora y veinticinco mil sanatorios mentales.
No digo nada sobre mis prisiones, ni sobre los millones de desgraciados que viven en mis macetas bajo la luz de quinientos soles.
Ya he acabado con las casas de putas de Francia, Tánger es la siguiente.
Mi ambición es llegar a ser presidente a pesar de ser católico.

América, ¿Cómo voy a escribir una santa letaní­a con tu mal humor?
Continuaré, como Henry Ford, ya que mis estrofas son tan personas como sus coches.
Más aún, son todas de diferentes sexos.
América, te venderé estrofas a 2.500 dólares la pieza. 500 dólares de rebaja por tus estrofas viejas.
América, libera a Tom Mooney.
América, salva a los republicanos españoles.
América, Sacco y Vanzetti no deben morir.
América, yo también soy los chicos de Scottsboro.
América, cuando tení­a siete años mamá me llevaba a las reuniones de la Célula Comunista, nos vendí­an garbanzos, un puñado por entrada, una entrada costaba un niquel y los discursos eran gratis.
Todo el mundo era amable y solidario con los trabajadores.
¡Todo era tan sincero! No te haces una idea de lo bueno que era el partido en 1935.
Scott Nearing era todo un gran anciano, un verdadero mensch.
Madre Bloor me hizo llorar. Incluso una vez ví­ a Israel Amter con mis propios ojos.
Todo el mundo debe haber sido espí­a.

América, en realidad tú no quieres la guerra.
América, son ellos los rusos malos.
Los rusos, los rusos y también los chinos. Y los rusos.
Rusia quiere comernos vivos. El poder loco de Rusia. Quiere sacar nuestros coches de nuestros garajes.
Quiere llevarse Chicago. Necesita un Reader’s Digest Rojo. Quiere tener nuestras fábricas de coches en Siberia. Con su enorme burocracia controlando nuestras gasolineras.
Y eso no es bueno. Argh. Ellos enseñar a Indios a leer. í‰l necesitar grandes negratas.
Ahh. Ella hacernos trabajar dieciséis horas al dí­a. ¡Socorro!
América, esto es algo bastante serio.
América, esta es la impresión que te llevas al ver la televisión.
América, ¿Son así­ las cosas?
Mejor deberí­a irme al trabajo.
Es verdad que no me quiero apuntar al ejercito o manejar un torno en fábricas de repuestos.
De todos modos, soy miope y psicópata.
América, trataré de arrimar mi hombro de maricón.

Hay 9 comentarios

  1. julio
    jueves, 1 de febrero de 2007 a las 20:41

    Gracias por trabajarte una nueva, y excelente, traducción y sobre todo por ir indicando todas las citas que pueden resultar desconocidas o incompresibles para el lector de hoy, que no conozca la historia de nuestra querida/odiada América del Norte.

  2. viernes, 2 de febrero de 2007 a las 13:34

    Yo estoy aquí­ sólo para dar gustito, Julio. A mandar…

    😀

  3. sábado, 1 de noviembre de 2008 a las 01:22

    Con tu permiso, voy a colgar la traducción del poema en mi blog. Citándote a ti como el traductor, por supuesto 😉

  4. martes, 4 de noviembre de 2008 a las 18:24

    Permiso concedido, Ivic. Aunque no sé si citarme como traductor es un favor o un castigo, jajaja. Es broma.

    Salu2
    😉

  5. miércoles, 22 de abril de 2009 a las 15:03

    […] O primeiro recital foi abenzoado polos deuses cunha chuvia persistente que deu inicio, tras a lectura do manifesto inaugural, cos primeiros versos do Vietnam Canto de Uxí­o Novoneyra, interpretado a dúas voces por Guillermo e Karlotti para unha praza mollada e inzada de paraugas. Seguiulle o poema With Usura de Ezra Pound e o América de Allen Ginsberg, que os poetas ferroláns renomearon como Estados Unidos para retirarlle o pouso da Doutrina Monroe que se lle coara ao poeta de New Jersey no célebre texto. […]

  6. Flora Tristán
    domingo, 17 de enero de 2010 a las 21:40

    Hace años tuve (me la robaron) una primorosa edición limitada de este poema con muy ligeras variantes en la traducción. Al final había una nota al pie, donde Ginsberg decía: “Si este poema se hubiera escrito en Rusia, donde aparece la palabra “América”, debe leerse “Rusia”

  7. jueves, 6 de mayo de 2010 a las 16:37

    Ciertamente, Flora, yo también entiendo que es aplicable a la antigua URSS y a otras tantas naciones del mundo. No sé que sentido tiene pertenecer a un país que no sólo no vela por los intereses de sus habitantes, sino que además se comporta como un lobo feroz con el resto de naciones.

    Personalmente, hace tiempo que dejé de entender el sentido tradicional de nación. No veo qué bien hacen las fronteras, ni las banderas, ni los himnos, etc. Sólo veo el daño que producen.

    Un saludo

  8. inxs
    domingo, 10 de octubre de 2010 a las 08:45

    ese ultimo comentario, refleja el espiritu de la globalización.

  9. Rouge Reno
    martes, 3 de mayo de 2011 a las 18:26

    Tremendamente grande, como la mayoría de beats, Gingsberg refleja de la manera más cruda, transparente e impregnada en puro ARTE la realidad de ayer y hoy.
    Y a lucha continúa.

    Muchas gracias por la traducción.