Decí­a Maurice Ravel que la tradición es la personalidad de los imbéciles. Bueno, yo no soy tan radical al respecto, pero no puedo evitar darle parte de razón en algunos casos. Por ejemplo, siendo las fechas que son, no tenemos más que echar un vistazo a ciertas fiestas municipales con ritos y tradiciones propias no de la Edad Media, sino de la misma Edad de Piedra. Entre otros, podrí­amos citar el significativo ejemplo del ‘Toro de la Vega’ en Tordesillas u otro que no conocí­a y que me ha llamado poderosamente la atención: el ‘Toro de San Juan’ en Coria, una antiquí­sima población cacereña de unos 12.000 habitantes.

Parece ser que en esta población extremeña no tienen mejor forma de rendir tributo a su patrón que organizando una serie de encierros en los que los asistentes colman su deseo de fiesta clavando dardos a un toro durante horas para, finalmente, culminar tal alarde de punterí­a matando al pobre animal de un tiro. Pero, mirad el siguiente ví­deo, porque una imagen vale más que mil palabras:

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Sobrecogedor, ¿verdad? Todo un monumento a la irracionalidad aplaudido por cientos, sino miles, de espectadores. Una jaurí­a borrega, cruel y miserable que se deleita ante el dolor y sacrificio de un pobre animal indefenso ante la fuerza más destructiva del planeta: la estupidez humana.

Me pregunto qué pensarí­a el bueno de Juan el Bautista sobre la forma en la que sus entrañables fieles de este rincón cacereño le evocan. Supongo sólo les falta cortar el cuello al pobre toro para que Juan se sienta plenamente identificado con dicho rito… aunque identificado con la victima, claro está.

En fin, no veo sentido alguno en hacer aquí­ un discurso en defensa de los pobres animales que tienen que padecer nuestras miserias. Además, si tuviera que elegir, no sabrí­a decidirme por quién me da más pena: si el toro o los pobres desgraciados que hacen de su tortura una fiesta. Y lo peor de todo es pensar en la pasividad de la administración ante tan vergonzosos hechos.

¿Cultura? ¿Tradición? Según el diccionario, puede ser que así­ sea. El sentido común, sin embargo, me dice que no es más que un atajo de locos que expresa su frustración vital demostrando, cobardemente, su superioridad sobre una desafortunada e indefensa bestia.

Pues eso, tradición, toros y fiesta. Todos los ingredientes necesarios para hacer un completo retrato de la España más profunda… de la España más negra.

Hay 6 comentarios

  1. sábado, 30 de junio de 2007 a las 20:18

    Nada más lejos de la realidad :-/

    De hecho, por causas del destino he conocido que en un pueblo de Guadalajara, un grupo de vecinos de dicho municipio han terminado creando el “Pis Verde” ( en honor a Greenpeace ) con el eslogan:

    “Fiesta sin toros, fiesta para todos”

    Aunque no consiguen nada ya que la estupidez humana siempre gana a la razón por goleada… tristemente.

    Salu2!

  2. V*
    lunes, 2 de julio de 2007 a las 10:23

    La españa, en este caso la e no es con mayúscula, de panderete sigue existiendo.

    Me temo que si es parte de cultura, ten en cuenta que esas cosas suceden principalmente en pueblos pequeños, en los que esas tradiciones se viven desde que naces. Lo preocupante es que esa frustración de la que hablas, empieza a hacer mella también en la gente ajena a los pueblos, y ahora parece que todos tienen que ir como borregos a toda “actividad salvaje” que se lleve a cabo alrededor para divertirse.

    (encontré el blog por casualidad, un buen descubrimiento, sigo invetigando)

  3. jueves, 5 de julio de 2007 a las 00:49

    La “tradición” es lo que los necios dan como argumento, cuando carecen de verdaderos argumentos. Una salvajado, como todo dentro de la tauromaquia. Yo también he escrito en contra de tal babarie, y tengo listo otro para publicar en un par de dias. Haré referencia a éste.

  4. jueves, 5 de julio de 2007 a las 10:30

    Lo realmente increí­ble es ver cómo dejamos que algunas tradiciones verdaderamente importantes y válidas se vayan perdiendo con el paso del tiempo y nos empeñamos con todas nuestras fuerzas en conservar otras que no hacen sino convertirnos en salvajes.

  5. martes, 10 de julio de 2007 a las 00:32

    – Algo es algo, Nick.
    – Gracias, V*.
    – En cuanto lo publiques, le echaré un vistazo, Guardafaro.
    – Bueno, Cris, quizás eso que dices pueda deberse a que los salvajes se aferran más a las tradiciones que las personas civilizadas, jeje.

    Saludos a todo/as. 😀

  6. martes, 10 de julio de 2007 a las 20:37

    […] Artí­culos en otros medios: Tradición, toros y fiesta Ninguna ley acabara con las corridas. 11 argumentos contra las corridas de toros […]