La luna en eclipse total no será totalmente oscura, y esto es lo que hace que la tonalidad sea encantadora. La atmósfera de la Tierra desví­a la luz solar hacia adentro de la sombra de nuestro planeta y sobre la luna. Esta luz adquiere un matí­z rojo al viajar una larga distancia a través de nuestra polvorienta atmósfera, y por eso la luna parece de este color. Los ocasos en la Tierra lucen rojos por la misma causa.
– Nasa

La noche del pasado 20 de febrero tuvimos la oportunidad de contemplar un eclipse total de luna. Un acontecimiento mágico que ha alimentado los mitos populares desde los albores de la humanidad. Desafortunadamente, y aunque permanecí­ despierto con la intención de verlo, me despiste con otras cosas y finalmente me lo perdí­.

Por suerte, siempre podemos contar con Internet para estos casos y, aunque está claro que no es lo mismo verlo en un ví­deo que tener la oportunidad de contemplarlo en vivo, al menos, sí­ podemos consolarnos con las sugerentes imágenes que lo recrean. ¿Quién sabe? Con un poco de imaginación, algo de sugestión y una buena música de fondo quizás nos sea posible burlar a ese juez que llevamos todos dentro y que nos dicta lo que es real y lo que no: nuestra percepción.

Engaño o realidad, me gusta pensar que no es el Sol, sino Helios, quien oculta a Selene de nuestros ojos curiosos para que su hermana pueda tener un poco de intimidad en su descenso a la cueva del monte Lamos, donde espera su amante dormido.

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Hay 2 comentarios

  1. Martes, 4 de Marzo de 2008 a las 14:40

    Otra que se lo perdió y se lamenta.

    Pero yo sí­ que creo que es posible jugar al gato y al ratón con la percepción. De hecho, lo real es lo que uno quiere que sea real en según qué momentos.

    Así­ que a mí­ me vale ese eclipse youtubiano. A falta de pan.

    A la próxima me mantendré despierta.

    ¡Un beso!

  2. Lunes, 10 de Marzo de 2008 a las 18:32

    La próxima vez, avisa, Cris!!!

    😉


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