Desde muy joven siempre he creí­do en la magia del azar para ciertas cosas y en que es mejor no forzar las circunstancias pues, de lo contrario, la magia inevitablemente se perderí­a.

Os sonara ingenuo, ¿verdad? Lo sé y la verdad es que me gusta que así­ sea. En realidad, cuanto menos ingenuo soy, más me gusta que así­ sea. Y aunque desde un punto de vista puramente práctico pueda parecer una posición un tanto infantil, termino siempre por preguntarme: ¿y a quién le importan las cosas vistas desde un punto de vista puramente práctico? No sé. Será que cada vez veo menos práctico eso de ser práctico y, además, mucho me temo que las personas prácticas podrán acertar con los asuntos triviales, pero están condenados a equivocarse con los asuntos verdaderamente importantes de la vida. Así­ que allá ellos, atajo de locos majaderos.

😛

Yo, por mi parte, estoy muy contento porque el paso del tiempo me ha regalado un importante matiz que aporta un nuevo sentido de equilibrio y belleza a esta forma un tanto ingenua de ver las cosas. Y es que he descubierto que, en realidad, la magia que anhelo habita precisamente en el impulso irrefrenable que, llegado el momento, hace que seas capaz de traicionar tus deberes para entregarte a tus sueños.

Así­ es como he aprendido que la vida baraja las cartas sin atender a nuestros deseos. Y lo hace mediante una brillante ecuación que no devuelve un resultado en absoluto preciso o concreto, sino que, muy al contrario, demuestra su validez revelando su magia en situaciones impredecibles… momentos inesperados… y resultados inciertos.

😉

Y, ahora, lo que aparenta ser una canción de amor y, sin embargo, es mucho más que eso. No hay que buscar, no hay que entender, tan sólo hay que saber hasta qué punto puede un ser humano aferrarse a una ilusión… a un sueño.

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What can I say, she’s walking away
From what we’ve seen
What can I do, still loving you
It’s all a dream

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems

What can I do, she’s saying we’re through
With how it was
What will I try, I still don’t see why
She says what she does

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems

What can I say, she’s walking away
From what we’ve seen
What can I do, still loving you
It’s all a dream

How can we hang on to a dream
How can it ever be the way it seems
How can we hang on to a dream

Hay 2 comentarios

  1. Absinthium
    Miércoles, 14 de Mayo de 2008 a las 21:11

    “La fortuna se cansa de llevar siempre a un mismo hombre sobre las espaldas” Baltasar Gracián.

  2. Sábado, 17 de Mayo de 2008 a las 17:28

    Inví­tale, pues, a que sea ella quien suba a las tuyas, querida Diana.

    😉

    Besos, preciosa.


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